Cafetería de especialidad


1. Broz coffee
El barista y tostador Philipp Brož recorre distintas zonas productoras del Ecuador seleccionando granos de Pichincha, Loja y Zamora Chinchipe, para después revelar sus diferencias en la taza. Los filtrados son su especialidad: sin leche ni azúcar, permitiéndonos descubrir cada uno por lo que es. Su pequeña barra en Las Casas completa una propuesta dedicada a entender cómo origen, proceso y tueste transforman el café.

Fankør se toma el café con extraordinaria seriedad. Pablo Mateus y Valeria Ordóñez trabajan directamente con fincas ecuatorianas y privilegian tuestes claros que buscan expresar toda la complejidad del grano. Pero su mirada de chef lleva el café más allá de la taza: aparece también en panes, pastelería e incluso platos salados. Reconocida como la cuarta mejor cafetería de Sudamérica y la undécima del mundo en The World’s 100 Best Coffee Shops 2026, sus credenciales ya trascienden nuestras fronteras.

Intervalo lleva el café de especialidad a un terreno menos solemne. Desde su local en el norte de Guayaquil, Alejandro Barros y su equipo combinan espresso y filtrados con una cocina que juega con referencias locales: pastrami con choclo, mostaza y panela; queso manaba, piña asada, cilantro. Café y comida comparten aquí la misma lógica: técnica, buen producto y suficiente libertad para no volverse demasiado serios.

Coffee Relief conecta lo que ocurre en la finca con lo que finalmente bebemos. Nardelia Espinoza y su familia trabajan con pequeños productores mediante un modelo que reúne laboratorio de café verde, evaluación, tueste y formación. Su programa Valor en Origen busca mejorar simultáneamente calidad y retribución al productor. Una visión integral del café ecuatoriano que le ha valido reconocimiento internacional de Sprudge.

Diego Mejía fue uno de los primeros en tomarse en serio el café de especialidad en Cuenca. En Sinfonía, abierto en 2018, buena parte de la atención recae sobre los productores de Azuay: se tuesta semanalmente, se cata cada lote y se ajusta la extracción buscando balance, dulzor y cuerpo. Con un trabajo paciente y sostenido, Sinfonía ha ayudado a elevar la cultura cafetera de Cuenca.







